hombro congelado

¿QUÉ ES?

El hombre congelado es una patología que provoca una disminución progresiva del movimiento del hombro por la inflamación y retracción de los ligamentos de la articulación glenohumeral. Se la conoce también como capsulitis retráctil.

¿Cómo evoluciona la patología y cuál es su pronóstico?

La evolución natural de la patología es a la curación espontánea en 18 meses, aunque los tiempos son muy variables.

Existen tres estadios:

  • En primer lugar, la fase de congelación o inflamatoria, muy dolorosa.
  • Seguida de la fase congelada con disminución del dolor y aparición de una rigidez marcada.
  • Finalmente, en la tercera fase o de resolución se produce una recuperación progresiva de la movilidad.

En algunos pacientes, sin embargo, puede persistir una limitación marcada de la movilidad sin recuperarse de forma espontánea.

 

¿Qué lo causa?

La causa de esta patología es desconocida y es más frecuente en el sexo femenino y en pacientes diabéticos.

 

¿Cuáles son los síntomas?

hombro congelado sintomas y causas

En las fases iniciales el hombro es muy doloroso con marcado dolor nocturno. A medida que transcurre el tiempo y se entra en la fase de congelación, el dolor va disminuyendo, pero el hombro se va volviendo rígido y ello puede durar muchos meses.

 

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es clínico y lo efectuará el especialista a través de la historia y exploración clínicas. Las exploraciones complementarias tales como la resonancia magnética serán de poca ayuda para el diagnóstico.

 

¿Cuál es el tratamiento?

Hombro congelado tratamientosEl tratamiento varía según el estadio en que se encuentre la patología y debe ser individualizado.

En la fase inicial de congelación inflamatoria con dolor marcado se deben administrar antiinflamatorios y analgésicos. Además, se efectuará reposo relativo evitando los movimientos que provoquen dolor en el hombro. En los pacientes que sea posible se colocarán dos o tres infiltraciones intrarticulares de corticoides que aliviarán de forma importante el dolor y acortarán el tiempo de curación de la enfermedad. Se aconsejará también efectuar ejercicios de estiramiento capsular muy suaves e indoloros cinco veces al día.

En la fase avanzada, en fase de hombro congelado con marcada restricción de la movilidad y dolor de baja intensidad, se recomendará un tratamiento antiinflamatorio suave, así como efectuar ejercicios de estiramiento capsular varias veces al día y fisioterapia en un centro especializado siempre sin provocar dolor en el hombro. La gran mayoría de los pacientes tienen una respuesta positiva a este tratamiento a largo plazo si tienen paciencia y efectúan estos ejercicios suaves de estiramiento de forma continuada.

 

¿Cómo deben efectuarse los ejercicios de estiramiento capsular?

Está demostrado científicamente que un tejido colágeno encogido -como ocurre en la capsulítis retráctil- recupera al cabo del tiempo su longitud inicial si se aplican múltiples ciclos de estiramientos sostenidos durante varios segundos.

Los cinco ejercicios de estiramiento del hombro en las diversas posiciones espaciales deben efectuarse de forma lenta hasta llegar a sentir una tensión o dolor ligero en el hombro, señal que se está estirando el ligamento que se halla encogido. Esta sensación de molestia o tensión debe mantenerse durante unos segundos y después volver a la posición inicial.

Se efectuarán 10 estiramientos en cada una de las cinco posiciones y repetirlo cinco veces al día. Al efectuar el estiramiento es necesario sentir una tensión molesta en el hombro, señal de que realmente estamos efectuando el estiramiento ligamentoso, pero evitando los estiramientos forzados que provoquen dolor.

 

¿Qué hacer si el paciente sigue con un hombro rígido?

Al paciente que con el tratamiento antes recomendado no recupere el arco de movilidad y se encuentre con un hombro congelado se le recomienda una movilización del hombro bajo anestesia y artroscopia. En el postoperatorio se efectuará un tratamiento fisioterápico de estiramientos capsulares varias veces al día, con frecuencia con ayuda de bloqueos anestésicos para evitar todo tipo de dolor, y de esta forma recuperar un arco de movilidad aceptable al cabo de varias semanas, aunque la recuperación total puede prolongarse durante unos meses.