Cavitación. Haz que tu piel luzca saludable

¿Qué es la cavitación?

La cavitación estética, también conocida como cavitación ultrasónica, es un tratamiento para eliminar la grasa corporal que se acumula en zonas concretas y localizadas. Consiste en generar, de forma controlada, mediante un cabezal de  ultrasonido y gel cavitación, una serie de burbujas pequeñas que destruyen las células grasas del organismo sin interferir en el sistema sanguíneo. Estas burbujas producen ondas de ultrasonidos que están moduladas en múltiples frecuencias. Así, la grasa adquiere un estado líquido y es posible eliminarla del organismo a través de la orina y del sistema linfático.

Es un método útil para suprimir la denominada, en el ámbito de la estética,  celulitis, la piel de naranja y la llamada piel de colchón. También se utiliza especialmente en el posparto: después de dar a luz, ciertas mujeres tardan un tiempo en adelgazar y recuperar la figura que tenían antes del embarazo, y les resulta difícil eliminar la grasa que durante el proceso de gestación se ha ido acumulando en determinadas zonas del cuerpo, sobre todo el abdomen, los muslos y las piernas. Aunque está desaconsejada durante la gestación, al igual que lo está para aquellos pacientes que dispongan de dispositivos implantados como prótesis o marcapasos.

Sin embargo, la cavitación no es un modo de perder peso o volumen, sino más bien una ayuda complementaria a la dieta equilibrada y al ejercicio físico para reducir la grasa en zonas localizadas. Los partidarios de este sistema lo consideran un punto intermedio entre la liposucción u otras cirugías y los regímenes de adelgazamiento.

. Las sesiones se adquieren normalmente por paquetes, ya que de forma continuada se perciben mejor sus efectos. De esta manera, el precio resulta más barato que si se adquiriese en sesiones individuales, que no tienen la misma eficacia de forma aislada.

Beneficios de la cavitación

Su ventaja principal es que actúa de forma localizada, esto es, permite modelar tan solo las zonas que una persona desee, sin afectar a las demás, de manera que los resultados finales resultan mucho más precisos y se aprecian casi de inmediato. Además, la cavitación influye en la circulación de forma notable, podría contribuir a regular el tránsito intestinal, contribuye en la eliminación de toxinas y aumenta el tono y la elasticidad de los tejidos corporales.

Es posible combinar este método con otro tipo de procedimientos como la preso terapia, que elimina la acumulación de grasa debajo de la piel a través de la estimulación física, o la meso terapia virtual, un tratamiento tecnológico y cosmético que asegura la penetración de principios activos (tanto cosmecéuticos como vitaminas o extractos de plantas) para destruir las células de grasa subcutánea.

Cada sesión de cavitación suele durar en torno a 40 minutos, durante los cuales se trata aquella zona que se desee reducir, y a continuación se aplica otro tipo de técnicas (drenaje, masaje, preso terapia, etcétera) para hacer más fácil la eliminación de las células grasas que han sido destruidas, para evitar que el cuerpo las vuelva a absorber.

Efectos de la cavitación

La técnica de la cavitación ultrasónica es mínimamente invasiva, y no precisa de ninguna intervención quirúrgica, por lo que las posibilidades de daño son muy reducidas y resulta completamente segura. Además, no implica efectos secundarios graves y es totalmente indolora. Al final de la misma, la piel queda lisa y sin ningún tipo de traumatismos, a diferencia de otros métodos; puede aparecer un ligero enrojecimiento en casos esporádicos, pero no supone ningún peligro ni a corto ni a largo plazo. Además, el calor que se genera debido a la intensidad lumínica resulta tolerable para todo tipo de pieles.

Recomendaciones

Los profesionales de la cavitación estética recomiendan beber agua de forma abundante después de cada sesión para evitar deshidratarse, así como la realización de una dieta hipocalórica. Es recomendable hacer ejercicio de forma moderada entre una sesión y otra. Asimismo, se recomienda dejar pasar 72 horas entre dos sesiones como mínimo.